AMLO: “Together We Will Make History”

Spanish version follows
By Antonia Lira
The people united will never be defeated.
It was demonstrated on July 1, 2018 in Mexico, as it was demonstrated 13 years ago, when citizens expressed massive support for Andrés Manuel López Obrador against the impeachment and trial, an absurd pretext of the oligarchy to prevent him from contending in 2006 for the presidency of the Republic. People also won that day.
In 2005 at the Congress, Lopez Obrador denounced: “… a group of interests gathered there told Vicente Fox, president of Mexico: ‘you have failed us bad, you have not been able to carry out the privatizations, nor the fiscal reform, but we don’t care about that anymore. Now the only thing we ask is that for no reason you allow that populist of AMLO reach the presidency … “.
They did not allow it in two past elections using fraud, but this 2018 the people voted for AMLO with a strong firmness, result of a palpable participation towards that goal by those who do not accept to continue to be immersed in poverty, corruption, moral depravity, and the violence that neoliberalism has generated for decades, looter of the territory, with total impunity for criminals, and yet, with prisons full of innocents and of social fighters.
It is understandable that people migrate from a country in which the Constitution is mocked by the powerful, where corrupt ministers of justice earn a thousand dollars a day, while a worker dies of hunger with only four dollars a day to support a family. Paradoxically, they emigrate to the country that in a large proportion is the cause of the disaster, by imposing its hegemony.
The now elected president, born on November 13, 1953 in the southern state of Tabasco, began his long political career leading the Indian Institute of Tabasco at age 23, and has continued in public service, with great acceptance. He says he wants to carry out the Fourth Transformation of the country together with the people, so that with his work he will be able to live up to Benito Juárez and Lázaro Cárdenas, who were exemplary presidents in their times.
“Together we will make history,” was his campaign slogan, and voters gave him their confidence to make “real change” together, to fight corruption and make the country progress so that emigration is unnecessary. To reverse the Educational Reform and the privatization of water, rescue the agriculture, the health system, generate employment, pension the elderly, respect the San Andrés Accords signed in 1996 between the Zapatistas (EZLN) and the government, and a series of adjustments that will be carried out in six years.
Anti-capitalist? He intends to make social well-being flourish, to bring light where oppressive darkness now exists. Many of us were surprised by the nonviolent way in which the “mafia of power” as he calls it, was defeated in this battle, but other battles will come, as soon as the oligarchy considers their interests much affected, which for the moment, does not happen according to the plans exposed.
The originary Mexican people have been and are communist in their essence, the indigenous communities honor the word ‘community’, since they have always lived in that order, practicing indigenous peasant communalism, tequio, guelaguetza, etc.
If the programmatic projects are not as radical as Mexico would like, we must bear in mind that the political landscape, have a lot to do with it. The implementation of an anti-capitalist system is a progressive process, and conditions must be met. Hence the radical change, or simply democratic, with justice and reforms.
MORENA (National Regeneration Movement) was founded by Lopez Obrador as a cross-party organization supporting his candidacy for the Presidency in the 2012 general election. Today, it stands glorious and defiant, but continuing the hard ground work, side by side with the one person that may possibly deliver a brand-new history to Mexicans everywhere, and once again return country pride, beyond Soccer…

Power to the People!

AMLO: “Juntos Haremos Historia”
Por: Antonia Lira
El pueblo unido, jamás será vencido.
Quedó demostrado el pasado 1 de Julio en México, igual que fue demostrado trece años atrás, cuando los ciudadanos manifestaron apoyo masivo a Andrés Manuel López Obrador contra el desafuero y juicio, un pretexto absurdo de la oligarquía para impedirle contender en 2006 por la presidencia de la República. También entonces ganó el pueblo.
En 2005 ante el Congreso, Obrador denunciaba: “…un grupo de intereses reunido ahí le dijo a Vicente Fox, presidente de México: ‘nos has quedado mal, no has podido llevar a cabo las privatizaciones, ni la reforma fiscal, pero eso ya no es lo que nos importa. Ahora lo único que te pedimos es que por ningún motivo permitas que ese populista de amlo llegue a la presidencia…”.
No se lo permitieron en dos elecciones pasadas valiéndose del fraude, pero este 2018 el pueblo votó por AMLO con una firmeza contundente, resultado de una palpable participación hacia esa meta por parte de quienes no aceptan ya seguir sumidos en la miseria, la corrupción, la impunidad y la violencia que ha generado el neoliberalismo reinante por décadas, saqueador del territorio, con total impunidad para los criminales, y sin embargo, con cárceles llenas de inocentes y de luchadores sociales.
Es entendible que la gente emigre de un país en el que la Constitución es burlada por los poderosos, donde corruptos ministros de justicia ganan mil dólares diarios, mientras un obrero muere de hambre con tan solo cuatro dólares al día para sostener una familia. Paradójicamente, emigran hacia el país que en gran proporción es causante del desastre, al imponer su hegemonía.
El ahora presidente electo, nacido en noviembre 13 de 1953 en el sureño Estado de Tabasco, comenzó su larga carrera política encabezando el Instituto Indigenista de Tabasco a los 23 años, y ha seguido en continuo servicio público, con gran aceptación. Dice querer llevar a cabo la Cuarta Transformación del país junto con el pueblo, y con su trabajo llegar a estar a la altura de Benito Juárez y Lázaro Cárdenas, quienes fueron ejemplares presidentes en sus tiempos.
“Juntos haremos historia”, fue su lema de campaña, y los votantes le dieron su confianza para hacer juntos el “cambio verdadero”, para combatir la corrupción y hacer progresar al país de manera que la emigración sea innecesaria. Para revertir la Reforma Educativa y la privatización del agua, rescatar el campo, el sistema de salud, generar empleo, pensionar a los ancianos, respetar los Acuerdos de San Andrés firmados en 1996 entre los zapatistas (EZLN) y el gobierno, y una serie de ajustes que se llevarán a cabo en seis años.
Anticapitalista? Pretende hacer florecer el bienestar social, encender luz donde hoy existe la obscuridad opresora. Muchos quedamos sorprendidos por la forma no violenta en que se venció en esta batalla a lo que él llama “la mafia del poder”, pero vienen otras, tan pronto como la oligarquía considere sus intereses demasiado afectados, lo cual por el momento, no ocurre en los planes expuestos.
El pueblo mexicano ha sido y es comunista en su esencia, las comunidades indígenas hacen honor a la palabra ‘comunidad’, pues siempre han vivido en ese orden, practicando el comunalismo campesino indígena, el tequio, la guelaguetza, etc.
Si los proyectos programáticos no son tan radicales como México quisiera, hay que tener en cuenta que las condiciones políticas tienen mucho que ver en ello. La implantación de un sistema anticapitalista es un proceso progresivo, y han de darse las condiciones. De ahi el cambio radical, o simplemente democratico, con justicia y reformas.

El Pueblo al Poder!

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